El Día de la Marmota

 

Si volcáramos nuestros corazones en contestar tan sólo una célebre pregunta, estoy seguro de que todas las dudas y cuestiones se esfumarían de nuestro horizonte. Y esta pequeña pregunta es  para qué sirven nuestras vidas? 

Rav. Dr. Michael Laitman

Phil Connors es un hombre que sólo busca su propia satisfacción y que sumido en su propia vanidad, muestra indiferencia por el mundo que le rodea. Un 2 de febrero, mientras cubre la fiesta que conmemora el Día de la Marmota en un pequeño pueblo de Pensilvania, se queda atrapado en un nudo en el tiempo.  El mismo día se repite una y otra vez, aunque nadie lo sabe excepto él.

Al principio es divertido, ya que Phil se aprovecha de la situación, aprendiendo todo lo que puede de su mundo y de las personas en él para manipularlas y utilizarlas en su propio interés. Se divierte utilizando y abusando de todo el mundo mientras sigue viviendo el mismo día, una y otra vez. Pero la situación acaba convirtiéndose en una pesadilla cuando los placeres momentáneos empiezan a desaparecer. Phil ha agotado todos las posibilidades de autocomplacencia, y ahora ya no encuentra satisfacción en nada.

Aunque llega incluso a suicidarse, sigue despertándose cada mañana en el mismo pueblo, viviendo diariamente los mismo acontecimientos. No hay escapatoria, ni siquiera la muerte. Finalmente, después de soportar un tremendo sufrimiento, decide cambiarse a si mismo, ya que no puede cambiar el mundo que le rodea. Comienza a realizar buenas acciones y a ayudar a las personas que experimentan las mismas desgracias cada día.

De repente, llega a sentirse realmente satisfecho. Inspirado por esta Luz, se lanza de cabeza a compartir por todo el pueblo, ganándose el corazón de todo el mundo. Finalmente, logra conquistar a la chica de sus sueños y su pesadilla termina. Tras poner fin a este ciclo recurrente, amanece en un nuevo día, codo a codo con su verdadera alma gemela. ¡Su prisión se ha convertido en un paraiso!

Ésta es la ley del Tikún, y la razón por la que a veces nuestra vida parece como una mala película en la que nos encontramos atrapados.

Yehuda Berg. El Poder de la Kabbalah. (2004)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.