Tiferet

“El hombre pasó de ser un ser cósmico a uno terrestre. Queda en él recuperar su ser cósmico luego de haber devenido hombre en la Tierra.” Rudolf Steiner

 

“Existe un hermoso poema  escrito por el poeta irlandés A. E. en el que el argumento es un conversación entre el hijo de la tierra de la oscuridad y el Santo Ángel de la luz.

Habla el primero:

Te conozco, oh, gloria.
Tus ojos y tus cejas
Canosas por el fuego blanco
Vuelven a mí ahora.
Juntas vagamos
Por edades pretéritas
Nuestros pensamientos
Según meditábamos
Eran estrellas al amanecer.
Mi gloria se ha reducido:
Mi azur y mi oro.
Tú, sin embargo, sigues ardiendo
En el fuego del sol de la antigüedad.
Mis pasos están encadenados
A los brazos y a las piedras.

El Ángel contesta con unas palabras muy significativas
Y le ruega al Yo sumergido en las sombras que se rinda
A la guía del pastor celestial:

¿Por qué tiemblas y gimes
Si las estrellas te obedecieron una vez?
Avanza hacia las profundidades y no tengas miedo…
Hay un diamante ardiendo
En las profundidades del Aislado.
Tu espíritu, al volver,
Puede reclamar su tesoro.
En islas orladas del fuego
Debe cesar su dolor.
Absorvido en el silencio
y apagada en la Paz.
Ven, apoya tu pobre cabeza
En mi corazón, donde brilla
Con amor un rubí rojo.
Pero la aflicción de tu corazón
Rinda mi poder
Ven, porque el esplendor
Te está esperando!

Israel Regardie. El Árbol de la Vida.

Continuar leyendo “Tiferet”